
No se necesita ser un experto para saber
cuando una moto usada puede ser una buena
opción, aquí te damos algunas pautas que
te ayudarán a elegir mejor
|
En
la edición anterior hablamos sobre las principales variables
que inciden en la compra de una moto usada (ver
artículo Usadas I parte) y recalcábamos la importancia
de llevar la moto que más nos gusto, a una revisión
detallada en un sitio especializado o en su defecto consultar la opinión
de nuestro mecánico de confianza. Claro que para llegar a esa
finalista debimos haber visto varias alternativas, entre
las cuales, al final escogimos una. En este artículo te explicaremos
cuales son los principales aspectos que, sin necesidad de ser expertos
en mecánica, podemos analizar para determinar la condición
de una moto usada y de esta manera hacer más acertada nuestra
futura compra. Lo
primero que debemos tener muy claro es la dificultad de encontrar
una moto de segunda mano absolutamente impecable, siempre habrá
detalles un rayón, una pieza gastada, partes descoloridas,
etc.- derivados de un uso normal. Nuestras pesquisas se centrarán
en aspectos anormales que no concuerden con el tiempo de uso de la
moto, piezas que hayan sido alteradas con el fin de esconder algún
problema o más kilómetros de los que indica el tablero
y problemas que para resolverlos el nuevo dueño tendrá
que desembolsar un dinero adicional al precio de compra. Repasemos
cuales son los principales aspectos que debemos revisar.
1.
Aspecto exterior: Como dice el dicho, las cosas entran por
los ojos y la verdad este es un aspecto que habla mucho sobre
el cuidado y el cariño que el dueño ha dado a su máquina,
además partimos de la premisa que si el exterior no ha sido
cuidado, muy seguramente el interior tampoco. La pintura puede estar
lejos del esplendor que tenía cuando era nueva pero es relativamente
fácil determinar si por lo menos la moto ha sido lavada y brillada
con alguna frecuencia o por el contrario se ha dejado que la mugre
se haya acumulado sobre la mugre. Tampoco nos debemos preocupar demasiado
por rayones o raspones menores porque nadie esta libre del vecino
maldadoso que raya los vehículos ajenos por deporte o de una
tonta caída con la moto parada por un descuido nuestro o porque
alguien no la vio al reversar. Lo importante es determinar que todas
las piezas estén en su lugar y casen correctamente,
porque en caso contrario podría indicar un problema escondido
o un golpe fuerte que no fue bien reparado. Tampoco es difícil
determinar si alguna pieza ha sido repintada, lo que puede significar
alguna reparación por caída o choque. Hablando de este
aspecto no nos debemos preocupar demasiado si la moto ha sufrido algún
accidente o arrastrón ya que esto es más
común de lo que pensamos, lo importante es que haya sido correctamente
reparada, si el chasis o alguna pieza importante tienen algún
desperfecto relevante ya se sabrá en un análisis más
profundo.
2.
Kilometraje: La teoría del mercado dice que una moto debe
tener en promedio por año de uso unos 10.000km. En caso de
que esta cifra sea mayor la moto pierde valor y en el caso contrario
se valoriza, sin embargo es difícil confiar en lo que dice
el tablero porque es muy común que la gente lo desconecte o
que la guaya que lo hace funcionar, se dañe y no sea reparada,
aunque no está por demás revisar si el cuentakilómetros
tiene señas de haber sido manipulado. Tampoco pocos kilómetros
son garantía de un buen estado mecánico, hay motos que
a los 10.000 kilómetros están acabadas por el abuso
y falta de mantenimiento de su dueño y otras que con 70.000
kilómetros, pero que han tenido un buen mantenimiento y un
uso razonable, están en perfecto estado y tienen mucha vida
por delante. Lo importante es que el aspecto exterior concuerde con
el tiempo y la clase de uso que el dueño nos diga que le ha
dado a la moto. Algunos sitios claves para determinar esto son los
cauchos de la palanca de cambios, posapies, cranck y manillares, los
cuales sólo se gastan con mucho tiempo de uso. También
debemos revisar los comandos y levas de freno y clutch porque si están
descoloridos hablan de un uso prolongado o que la moto ha pasado mucho
tiempo al sol y al agua.
3.
Chasis: Es importante revisar que no haya sufrido golpes
por lo menos lo que podemos ver a la vista y que la pintura
se encuentre en buen estado, sin sitios descascarados que dejen el
metal al desnudo porque puede ser un foco de oxidación. También
debemos revisar que no tenga soldaduras diferentes a las de fábrica
porque pueden indicar una reparación importante. Para verificar
la alineación de las ruedas se le puede pedir al dueño
que ruede con la moto en línea recta alejándose desde
donde uno se encuentra, esto mostrará de inmediato si las ruedas
van por líneas diferentes.
4.
Numeraciones: Debemos constatar que sean perfectamente legibles
y que no presenten signos de manipulación lo cual sería
demasiado sospechoso.
5.
Discos de frenos: Lo normal es que se encuentren algo gastados
por el paso de los kilómetros, pero debemos constatar que no
estén alabeados o que no tengan surcos y rayones producto de
haberlos usado con pastillas demasiado gastadas, porque en este caso
tarde o temprano habrá que sustituirlos.
6.
Kit de arrastre: La cadena es una de las partes de la moto que
más atención y mantenimiento necesitan, por lo tanto
si la vemos seca u oxidada se puede llegar fácilmente a la
conclusión que si el dueño no cuida un aspecto tan básico
como este, difícilmente se ocupara apropiadamente de los aspectos
mecánicos y de mantenimiento de la moto. Para saber su estado
debemos constatar que la cadena no tenga demasiada holgura, que todavía
no este en el limite máximo de tensión y que los dientes
de la corona trasera, no estén muy afilados o con forma de
gancho, porque esto quiere decir que la moto necesitará un
kit de arrastre nuevo. 7.
Rodamientos: Con la moto sobre el gato central, se debe verificar
que el manillar gire a tope de derecha a izquierda sin encontrar ningún
tipo de retención. También hay que tirar de la rueda
delantera hacia adelante y hacia atrás para comprobar si hay
desajuste en los rodamientos de la dirección y hacia los lados
en la llanta trasera para revisar el estado de los bujes o rodamientos
del basculante. Adicionalmente, empujando las rueda con cada mano,
en sentidos opuestos con la suficiente fuerza, se puede notar si los
rodamientos de cada rueda tienen holgura, también se debe hacer
girar ambas ruedas en el aire y escuchar que no haya ningún
ruido proveniente de los rodamientos que indique desgaste.
8.
Motor: Debemos revisar que las tuercas y tornillos del motor no
estén maltratadas o con signos de haber sido manipulados porque
esto es una seña de que ha sido abierto, quien sabe para hacer
que tipo de reparaciones, lo cual es sospechoso en caso de que la
moto no tenga mucho tiempo de uso o supuestamente poco kilometraje.
También hay que poner atención a las fugas de aceite
que pueden ser indicio de un problema mayor. Es recomendable hacer
prender el motor para constatar a base de oído que no haya
ruidos raros, para esto es de mucha ayuda tapar por unos instantes
la salida del escape con un trapo mientras se acelera el motor. Claro
que hay que tener mucha experiencia para detectar problemas internos
usando este método, pero con seguridad que si hay algún
sonido anormal en el motor, lo detectaremos. Nuestro mecánico
de confianza o un peritaje profesional posterior nos podrá
dar un mejor panorama del estado real del motor.
9.
Amortiguadores: Se debe verificar que no muestren fugas de aceite,
porque esto es un indicio claro de que están llegando al final
de su vida útil o si se trata de la suspensión delantera,
que será necesario un completo mantenimiento. Otra manera de
revisarlos es comprimiendo las suspensiones (si se sienten muy blandas
el resorte puede estar cedido por el uso) y luego soltarlas para verificar
que no tiendan a rebotar, por que esto es una señal de que
el sistema hidráulico no esta reteniendo correctamente. 10.
Sistema eléctrico: Lo primero que se debe hacer es verificar
que todo funcione adecuadamente, desde el arranque, en caso de que
la moto disponga de motor de arranque, hasta el pito, direccionales
y todas las luces, incluidas las de freno y las del tablero, también
se puede observar la batería para ver el estado de los conectores,
los cuales no deben estar sulfatados, si todo esta correcto, verificar
el nivel del electrolito (agua de batería) para ver si recibe
mantenimiento y por ultimo se puede echar una mirada al cableado observando
que todos los conectores estén en buen estado y no se vean
empalmes o adaptaciones que alteren la originalidad del sistema y
que luego puedan darnos dolores de cabeza.
11.
Otros aspectos a considerar: Un buen dueño siempre sabrá
cuando fue la última vez que realizó un cambio de aceite
y cuando es el próximo, por eso esta es una pregunta que nos
ayudará a determinar que tanto se preocupan por el mantenimiento.
Texto:
Mauricio Gallego - Fotos: JCP |