¿Te
has preguntado porque cuando estas rodando en una motocicleta te sientes
seguro sobre las dos llantas pero cuando te detienes o vas a muy baja
velocidad tiendes a perder el equilibrio y tienes que sostenerla con
los pies?
El
equilibrio dinámico de nuestras máquinas se basa en
el principio físico del efecto giroscópico que se produce
cuando las llantas giran sobre su eje. Es como cuando coges una llanta
de bicicleta y la pones a girar sosteniéndola por el eje con
las manos. Si intentas inclinarla mientras está girando notarás
una resistencia grande y que la llanta siempre tiende a mantenerse
vertical. No pretendemos enseñarte física, solo queremos
ilustrarte que tan delicado es ese equilibrio que permite a la moto
rodar y a nosotros disfrutar de ella y que, querámoslo o no,
determina en gran parte la conducción de nuestras máquinas.
Conducir
una moto es más exigente que conducir un automóvil,
porque este tiene cuatro puntos de apoyo en vez de los dos que tiene
la moto, esto hace que en un carro sea más difícil sobrepasar
los límites de adherencia, frenado e inercias, que generalmente
conducen a desastres, eso sin contar que en la moto vamos más
expuestos por lo que corremos más peligros.
Como
ves, una buena técnica de conducción sobre dos ruedas
sumada a la experiencia nos permitirá rodar más tranquilos
y seguros sobre nuestras motos y sobre todo a prevenir accidentes
y de que situaciones potencialmente peligrosas, no pasen de ser solo
sustos y anécdotas.
Concientes de que la conducción es el principal elemento de
la seguridad activa (la seguridad pasiva son las protecciones como
cascos, guantes, chaquetas entre otros) Hemos preparado una serie
de artículos sobre técnicas de conducción que
te ayudarán a entender mejor tu moto, sus reacciones y las
posibles consecuencias de cada movimiento que hagas para que te sientas
más seguro y disfrutes más sin importar si estas en
la ciudad, en la carretera, de noche o de día, con sol o sobre
mojado. Déjame ponerte un ejemplo: Estas rodando en piso mojado
y en un cruce se atraviesa un carro que no marco parada. Tu primera
reacción es frenar lo más duro que puedas con tan mala
suerte que bloqueas la rueda delantera y se produce lo inevitable,
la caída. Luego de esto queda la psicosis y cada vez que tienes
que frenar duro te mueres del susto. Luego de un tiempo alguien te
ayuda a analizar lo que pasó y te das cuenta que al frenar
solo usaste el freno delantero y al ejercer demasiada presión
sobre él se bloqueo la llanta perdiendo adherencia. Luego ese
alguien te explica que si bien el freno delantero es el que detiene
la moto el freno trasero le ayuda a mantener el control y que por
esto la mejor manera de frenar es dosificar al mismo tiempo ambos
frenos para que ninguno de los dos se bloquee logrando un compromiso
entre la estabilidad durante el frenado y la adherencia que te permita
detenerte en el menor tiempo posible. Después de esta breve
teoría más la práctica de las siguientes veces
que te pasaron situaciones parecidas hizo que rodaras más tranquilo
y relajado. Teoría más experiencia es la clave de una
conducción segura, por esto te animamos a que sigas fielmente
esta serie de artículos para que descubras diferentes maneras
de aumentar tu habilidad y seguridad de conducción. Nosotros
te aportamos la teoría y tu la práctica y la experiencia
para que disfrutes al máximo y de la manera más segura
posible tu motocicleta.

A continuación
encontraras los temas que trataremos a partir de la próxima
edición:
1. Uso del
cuerpo: Como incide la posición de conducción y
nuestros movimientos en el comportamiento de la moto.
2. Técnicas de frenado: Cual es la manera más
eficaz y segura de actuar sobre los frenos para detener nuestra moto.
3. Curvas: Técnicas y consejos para tomar las curvas de manera
segura y con el suficiente margen de seguridad.
4. Aprovechar mejor el motor: Aprende a conocer el comportamiento
de tu motor y sacarle el mejor provecho en cualquier circunstancia.
5. Conducción con pasajero: Nuestro acompañante
puede afectar el equilibrio dinámico de nuestra moto por lo
que es necesario sabernos adaptar para que ambos disfrutemos.
6. Conducción en mojado: Todos los parámetros
de referencia cambian cuando el piso está mojado por lo que
la conducción se vuelve más cuidadosa y exigente.
7. Conducción nocturna: La noche esconde muchas de las
trampas que podemos evitar fácilmente de día, por lo
que tenemos que extremar las precauciones además de cuidar
ser lo más visibles para los demás.
8. Conducción en ciudad: Compartir las calles con otros
vehículos en medio de semáforos, cruces e intersecciones
requiere de serenidad y precauciones para rodar de manera segura.
9. Conducción en carretera: Uno de los mayores placeres
es viajar en moto por carretera. Descubre como sacarle el máximo
provecho.
10. Conducción en grupo: Rodar en grupo y salir con
los amigos es uno de los mejores programas que pueden existir sin
embargo, también hay precauciones que debemos tener.
11. Qué hacer en caso de caída: Ningún
motociclista está libre de una caída. Si lo inevitable
sucede, ¿cuál es la mejor manera de afrontarlo?
Texto:
Mauricio Gallego A.
Capítulos
siguientes
-
II parte: El cuerpo y la
moto
- III parte: La frenada
- IV parte: Las curvas
- V parte: Aprovechamiento
del motor
- VI parte: Conducción
con pasajero
- VII Parte: Conducción
en mojado
- VIII Parte: Conducción
nocturna
- IX Parte: Conducción
en ciudad
- X Parte: Conducción
en carretera
- XI Parte: Conducción
en grupo
- XII Parte: ¿Que
hacer en caso de caída?
- XIII Parte: Conducción
en destapado