La Furax ha completado los 7.000 kms y poco a poco se acerca al ecuador de la superprueba de 20.000kms. Hasta el momento hemos rodado principalmente en la ciudad pero también hemos hecho salidas de fin de semana y algunos kilómetros de destapado.

A lo largo de los kilómetros que hemos rodado a bordo de la Furax nos ha quedado claro que con ella la vida ha sido muy sencilla. Su cómoda posición de conducción que además proporciona un excelente control sobre la moto, el confortable asiento, las suspensiones que le dan suavidad de marcha y excelente estabilidad, la finura de su caja de cambios, sus comandos simples y funcionales, su robusta parrilla para llevar diferentes objetos y la facilidad con la que arranca el motor, en frío o caliente, son características se conjugan para que las largas jornadas de trabajo circulando por la ciudad o los viajes por carretera transcurran de manera fluida y descansada, aún cuando tengamos que circular en la lluvia o con piso mojado, circunstancias a las que nos hemos tenido que enfrentar con frecuencia. En estas condiciones y gracias al cambio de llantas que hicimos de las originales a las Pirelli MT60 que reemplazaron a las originales, la Furax ha mostrado un buen aplomo y estabilidad en curvas y en frenado, proporcionándonos confianza para rodar en estas condiciones.

En otro apartado, Las revisiones de rutina son rápidas y sencillas. El nivel del aceite lo podemos controlar fácilmente con el visor que está al lado del motor y la batería es una unidad sellada libre de mantenimiento de la cual nos hemos olvidado por completo. Lo único que se puede complicar es el tensado de la cadena, pero no por que sea una operación difícil, sino porque la herramienta de dotación no incluye una llave adecuada para aflojar la tuerca de la rueda trasera.


Con 7.000km la Furax se siente mejor que
cuando la sacamos del almacen.

Respecto al funcionamiento general de la Furax, debemos decir que los kilómetros le han sentado bien al motor que ahora se siente más suelto y con una mejor respuesta que en los primeros kilómetros, de todas maneras no es tan suave como quisiéramos, pero tiene a su favor que aprovecha muy eficientemente sus 13 caballos de fuerza, gracias a su buen torque a bajas revoluciones, su progresividad y aceleración constante, que permiten un manejo relajado. En carreteras rectas y planas sí echamos de menos una mayor velocidad (su máxima ronda los 100km/h reales) y un poco más de potencia, pero como lo habíamos dicho en nuestro anterior artículo, esta es una moto que, respetando sus limites nos puede llevar hasta donde queramos sin limitarnos por las condiciones del camino. En cuanto a consumos, los promedios que hemos obtenido han sido de 123km/g rodando dentro de la ciudad y 140km/h en carretera y no se ha presentado ningún consumo de aceite.

Los problemas que hemos tenido hasta ahora han venido del basculante y la cadena. Primero, tal como lo reportamos en el anterior artículo, se estaba presentando un desgaste anormal en el caucho que protege de la cadena a la tijera, problema que esta siendo solucionado por Auteco con un nuevo material, y ahora a medida que la cadena pierde tensión empieza a golpear con el chasis produciendo molestos ruidos, obligando a estar pendientes del ajuste de la misma. También se ha fundido dos veces el bombillo de la farola y se han tenido que revisar varias veces los frenos delanteros por ruidos que se estaban presentando al momento de frenar. Las llantas, pastillas, bandas de frenos y kit de transmisión no han presentado desgastes anormales y el resto de la moto, como plásticos y partes de metal conservan su apariencia original.

En próximos reportes les seguiremos contando el desempeño de la Furax y como se van desarrollando los kilómetros, incluyendo algunos viajes que tenemos planeados.


Regresar a la portada