Nuestra
Furax ya superó los 2.500km, es momento de
contarles en detalle como nos ha parecido la moto y su
desempeño en esta primera parte de la SúperPrueba.
Lo primero
que llama la atención de la Furax es su innegable parecido
con
otros modelos de distintas marcas chinas que ruedan por nuestras calles.
Esto ha ocasionado que una de las preguntas más frecuentes
que nos han
hecho en la calle, haya sido ¿Por qué Auteco está
ensamblando una moto
de estas características? Por eso hicimos una pequeña
entrevista al Director de Mercadeo, Jorge Iván Ochoa, quien
explica el por qué de esta decisión. De momento nos
adelantamos diciendo que Auteco está eespondiendo a una tendencia
mundial en la que los productos chinos se están imponiendo
cada vez más, debido a sus bajos precios y a la alta capacidad
de producción. Por ello desde hace algunos años en Auteco
han venido probando motos provenientes de China y específicamente
la Furax, que fue lanzada al mercado después de dos años
de pruebas y desarrollo; decimos desarrollo porque los ingenieros
colombianos le hicieron muchas modificaciones para adaptarla a nuestro
medio y mejorar su desempeño, incorporando diferentes piezas
que son fabricadas exclusivamente para la
Furax, haciendo de ella una moto muy diferente a pesar de la similitud
con modelos de otras marcas. Hechos estos comentarios que creíamos
necesarios vamos directo al tema que nos ocupa.

Ya
alcanzamos los primeros 2.500km y seguimos
rumbo a nuestra meta
los 20.000km.
Sus primeros 2500km
Hasta ahora nuestra verde compañera ha rodado principalmente
en ciudad, aunque también hemos salido un poco a carretera
con algo de destapado.
Estos primeros kilómetros nos han servido para conocer y adaptarnos
a la Furax, una máquina que a pesar de tener tan solo 150cc,
tiene presencia y porte de moto grande. La posición de conducción
es muy cómoda y proporciona un excelente control sobre la moto,
lo que se agradece en todo tipo de maniobras. Las piernas se encuentran
bastante flexionadas, debido a que se ha dejado una generosa distancia
libre al suelo, que se agradece enormemente en terrenos destapados
y trochas; el asiento de buen mullido, y del que a propósito
nos ha gustado mucho su diseño que se integra con los gráficos
de la moto, permite transitar muchos kilómetros antes de sentir
cansancio, caso en el que podemos cambiar de postura o pararnos sobre
los tacos, que por su ubicación y la altura del manubrio, hacen
que ir de pie sea muy seguro, pues tenemos un control total de la
moto (sobre todo en destapado), al tiempo que resulta francamente
divertido y relajado.
A bordo de la Furax, la vida cotidiana en la ciudad transcurre de
manera
simple; la postura de manejo permite soportar de muy buena manera
largas jornadas de trabajo; transitar entre los automóviles
es muy sencillo
gracias a la altura general de la moto que permite que el manubrio
pase por encima de los retrovisores y al buen comportamiento del motor
a bajas revoluciones. Tan solo cuando se transita a baja velocidad
se nota un poco pesada y lenta de dirección y para los cortos
de estatura algunas maniobras con la moto parada se pueden dificultar.

Su
apariencia está claramente inspirada
en las motos de enduro.
Lo que más
nos ha gustado hasta ahora y que se lleva una calificación
sobresaliente han sido las suspensiones, la delantera con barras convencionales
y la posterior con un único amortiguador anclado a un sistema
progresivo de bieletas. En la ciudad absorben de manera ejemplar todos
las irregularidades del terreno, proporcionando una marcha confortable
para ambos ocupantes, en carretera aportan mucho al buen comportamiento
de la moto en todo tipo de curvas, manteniéndola firme en su
trayectoria, lo que en conjunto con la buena rigidez del chasis, proporcionan
bastante confianza para afrontar cualquier carretera por revirada
que sea. Los frenos son más efectivos de lo que pensábamos
al ver el disco con pinza de un solo pistón y el tambor trasero,
porque en la práctica brindan un desempeño correcto
y transmiten confianza aún en situaciones apuradas. Aquí
lo único que no termina de convencernos es la
válvula reguladora de presión que va montada en la pinza
del disco delantero, porque se encuentra tan expuesta a los golpes,
que ya en nuestra moto hay señas de uno que otro impacto, con
el riesgo de que en uno de esos golpes la pieza no aguante y nos quedemos
sin freno.
El motor que equipa la Furax es un monocilíndico de 4T y 150cc
refrigerado por aire, con eje balanceador y distribución por
varillas empujadoras, un propulsor en cuyo diseño prima la
sencillez mecánica y la confiabilidad antes que la potencia,
sin embargo según la ficha, entrega 13 caballos a 8.500rpm
y un torque máximo de 1Kg-m a 7.500rpm. De él, debemos
decir
que su desempeño y aceleración sin ser sobresalientes
son acordes a su cilindrada y arquitectura, nos ha gustado la ausencia
casi total de vibraciones, gracias al correcto funcionamiento del
eje balanceador,
y su funcionamiento progresivo que le da una aceleración constante
desde
abajo, al punto en que hemos llegado a creer que su torque es mayor
al que declara la ficha técnica, confiriéndole excelente
tracción en terrenos difíciles y una buena recuperación,
además su desempeño se ve poco afectado cuando
vamos con parrillero. En la parte negativa no nos ha gustado el alto
nivel de ruido que se genera sobretodo en la caja-filtro y su comportamiento
a altas revoluciones, que es algo tosco. Por otra parte, en ocasiones
aparecen unas resonancias en el motor que acrecientan el ruido y que
incluso nos hicieron preguntarnos durante los primeros kilómetros
si
algo andaba mal. Estos aspectos restan suavidad y finura al desempeño
del motor y reducen el confort de marcha en general.

La
Furax nos puede llevar a lugares muy
interesantes con la misma facilidad que
se desenvuelve en el tráfico urbano.
Dentro
de la ciudad, la Furax hace gala de un buen rendimiento y lo único
que se le podría achacar es la corta relación de su
caja de cinco cambios que se agotan muy rápidamente, tanto
que al principio cuesta acostumbrarse, sin embargo la aceleración
es constante y progresiva hasta los 100km/h (del tablero), ritmo al
cual nuestro oído, a falta de tacómetro, nos indica
que el motor está entrando en la zona roja y si lo exigimos
hasta el límite, so pena de estar castigándolo, el velocímetro
subirá hasta los 110km/h, pero no se justifica imponerle este
ritmo durante largos recorridos, por eso nos encontramos con que el
motor se siente más a gusto rodando por los lados de 80 a 90Km/h,
ritmo en el que trabaja en su zona óptima y sin forzarlo demasiado,
aunque tampoco dispondremos de mucha potencia de reserva para hacer
adelantamientos; tal vez por esto donde más cómoda se
encuentra la moto es en las carreteras estrechas y reviradas en las
cuales la velocidad máxima no puede ser muy alta, pero en las
que gracias a su buen comportamiento en curvas, podemos aprovechar
al máximo sus 13 caballos y pasar momentos muy divertidos.
Uno de los terrenos donde más se destaca la Furax es en el
destapado y
es que gracias a sus genes de enduro la diversión no se termina
cuando
se acaba el asfalto, por el contrario apenas estará comenzando.
En estas
circunstancias salen a relucir nuevamente las ya alabadas cualidades
de
las suspensiones, que se tragan casi todo, soportan muy bien el castigo
y le confieren a la marcha un gran aplomo que transmite seguridad
y
confianza para rodar a buen paso. Son precisamente estas las cualidades
que hacen de la Furax una excelente opción para las áreas
rurales y para
lo que muchos citadinos llamamos Puebliar o para acceder
a los lugares
más escondidos e interesantes sin tener que preocuparnos por
lo difícil
que sea el camino. Un aspecto que nos ha facilitado mucho la vida
diaria durante esta Súper Prueba, ha sido el arranque eléctrico,
que tiene un funcionamiento excelente puesto que basta con un leve
toque para que el motor cobre vida, aún cuando el motor está
bien frío, claro que para casos
de emergencia la Furax también cuenta con cranck, aunque hasta
ahora no hemos tenido que recurrir a él en ningún momento.
También debemos mencionar la generosa parrilla que permite
instalar un baúl o llevar diversos tipos de carga, puesto que
hay numerosos puntos de amarre, aunque el fabricante recomienda no
exceder los 5kg de peso. Si hablamos de consumo de combustible, la
Furax nos ha arrojado un promedio de 120km/g en ciudad y 143Km/g en
carretera, cifras normales para su cilindrada. Aquí aparece
un punto débil y es su reducida capacidad de combustible, con
apenas 1,98 galones, que le alcanzan para rodar 200km antes de pedir
reserva, algo que en ciudad no es problema, pero en áreas rurales
donde no abundan las estaciones de gasolina, cada litro de más
se agradece.

El
motor nos ha gustado por su ausencia de
vibraciones y por la forma progresiva como
entrega la potencia.
La
primera revisión
La primera revisión de garantía la tuvo a los 1.000
kilómetros, en total son cinco y van hasta los 9.000km. Este
primer mantenimiento lo aprovechamos para realizar algunas modificaciones
con el objetivo de adaptar la moto a nuestros gustos y necesidades.
La prioridad fue cambiar las llantas originales, que al ser de tacos
presentan un buen desempeño en terrenos destapados, pero en
asfalto tenían un agarre precario, sobre todo en piso mojado,
por ello montamos unas Pirelli MT-60 de corte más asfáltico
con las cuales su comportamiento ha mejorado sustancialmente, sobre
todo por la confianza que proporcionan en las curvas y al frenar.
Otros cambios que hicimos y que Auteco esta considerando incorporar
en las motos de serie, fue reemplazar el manubrio original, muy alto
para nuestro gusto, por uno de KMX que nos da un mayor control de
la moto y una mejor estética; también se cambió
la palanca de cambios que era muy larga por otra más corta
y además se le corrigió la posición del crank,
porque en su ubicación original quedaba muy salida y se apoyaba
contra la pierna. También se reemplazó el caucho que
protege la tijera del roce de la cadena porque presentaba un desgaste
muy acelerado y un buje de la suspensión trasera, que por error
de ensamble tenía un diámetro incorrecto generando un
desajuste del sistema.

Atrás
la Furax equipa una generosa parrilla que facilita
el transporte de paquetes, equipaje o la
instalación de una maleta posterior.
En
resumen
Auteco ha logrado conjugar un paquete interesante en su nuevo modelo,
una doble propósito de agradable apariencia, porte de moto
grande, que proporciona un buen confort de marcha, con un desempeño
y un consumo acordes a su cilindrada y tipo de motor y a un precio
ajustado que tiene innegables cualidades para transitar por la ciudad
y terrenos destapados,
y que además, respetando su ritmo y aceptando sus limitaciones,
nos puede llevar a cualquier parte, todo esto con el respaldo de una
de las más
tradicionales ensambladoras de nuestro país.
En las próximas ediciones les estaremos contando cómo
le sientan los kilómetros a nuestra Furax y además les
traeremos el resultado de diferentes y originales pruebas que venimos
preparando para ella.DM

Del
freno delantero no termina de convencernos la válvula
reguladora de presión (cilindro color gris)
por lo expuesta que se encuentra.
El
por qué de la Furax

Entrevista
a Jorge Iván Ochoa, Director de Mercadeo y Ventas de Auteco
DEMOTOS: ¿Cuál es la historia detrás del
lanzamiento de la Victory Furax?
Jorge Ochoa: Preocupados por la arremetida de los productos
chinos y considerando que las otras ensambladoras han incorporado
componentes y han realizado estudios de productos procedentes de este
país, Auteco tomó la decisión de analizar diversas
opciones de motos chinas para saber si era posible incorporarlas al
mercado colombiano. Fue así como llegamos a la Victory Furax,
detrás de la cual hay un trabajo de más de dos años
de pruebas y desarrollo de piezas que son fabricadas especialmente
para nosotros, con el fin de adaptarla a nuestro medio.
DM: ¿Por qué Auteco le ha apostado a una moto
enduro, sabiendo que
las ventas de este segmento han decrecido en los últimos años?.
J.O: Las ventas han decrecido porque el usuario ha encontrado
otras opciones diferentes a las enduro en una escala inferior de precios,
pero estamos seguros la Victory Furax, por sus características
y por su precio de $4990.000 será una buena alternativa
para quienes necesitan este tipo de motos.
DM: ¿En el futuro próximo habrán nuevos
lanzamientos de Victory?
J.O: Sí, por supuesto, esos son los planes que tenemos.
Texto:
Mauricio Gallego
Fotos : Juan Carlos Posada