UM
V2S 250
¡La
diversión al desnudo!
La naked de cuarto de litro de UM es una moto que se ve
y se siente como si fuera de mayor cilindrada, sin duda una
máquina para divertirse de lo lindo rodando a diario o
devorando curvas el fin de semana.
Texto:AMG
- Fotos JCP
¿Por
qué montas en moto? Es un interrogante que se puede responder
de muchas maneras, tales como: que es un medio más rápido
para llegar a todos lados, es más económico que cualquier
otro transporte, no tengo dinero para un auto, etc. En todo caso para
quien esto escribe ninguna de esas premisas es válida, para
mi solo vale el montar en moto por el puro placer de manejar y listo,
sea desplazándome por la ciudad todo el día, saliendo
a carretera a disfrutar del paisaje o con el cuchillo entre
los dientes, gozando con algo de pantano o viajando hacia algún
lugar agradable y que mejor ocasión para reconfirmar el deseo
de montar en moto que la oportunidad de probar esta UM.
La primera impresión
Luego de observar, tocar y probar a fondo la Kawasaki Ninja 250, hace
apenas dos ediciones, quisimos ensayar la otra opción que el
mercado nos ofrece en este segmento del cuarto de litro, el cual esta
apenas despertando y que combina tecnología, diseño
y desempeño en una cilindrada que ha tenido poca difusión
en el país, salvo en motos de enduro y motocross, por ello
teníamos bastantes expectativas en cuanto a la impresión
que nos dejaría esta UM luego de rodarla.
De entrada quedamos un poco sorprendidos con sus dimensiones, pues
al verla de cerca por primera vez parece de mayor cilindrada, de hecho
es fácil confundirla con su hermana de 650cc, como sucedió
con muchas de las personas que se interesaron por ella mientras estuvo
en nuestras manos, quienes se sorprendían al enterarse de que
era una 250. Lo que en principio más llamó nuestra atención
fue su tanque, bastante grande y voluminoso pero igualmente cómodo
y ergonómico de manera que las piernas se acoplan perfectamente
a él, luego nos centramos en sus barras invertidas con su impecable
acabado en color dorado, las cuales le dan un aspecto musculoso y
fuerte, pero también el motor es claro protagonista con sus
dos cilindros en V, sin hablar todavía del desempeño.
Sus rines de aluminio son otra de sus fortalezas en diseño
y llaman poderosamente la atención con su estilo claramente
inspirado en ciertas motos italianas. En pocas palabras se puede decir
que esta moto es prácticamente una copia al carbón de
su hermana mayor de 650cc y comparte todo lo bueno de su estilo deportivo
naked (desnudo), por lo mismo, al tener todo a la vista, cualquier
detalle que posea, para bien o para mal, será descubierto,
además de juzgado en el acto, que mejor ejemplo que el pito,
el cual para nuestro gusto deja mucho que desear en cuanto a diseño
y ubicación, entrando también en este rango el remate
del mofle tipo corte de salchichón como bien atinó
en llamarlo algún espontáneo que se detuvo a observarla.

En
carreteras de curvas y buen asfalto es
donde más se disfruta esta naked
En
nuestro primer contacto con ella notamos una falla de carburación
algo molesta, básicamente se trataba de un funcionamiento irregular
en bajas revoluciones que no le permitía rodar con la finura
que uno esperaría de un bicilíndrico en V y que en el
tráfico lento de la ciudad era más que evidente, en
todo caso este fenómeno desaparecía al subir un poco
las rpm, de igual manera también advertimos que este motor
no se destaca precisamente por ser el más silencioso.
La posición de manejo nos pareció bastante cómoda
para el piloto, con cierta tendencia deportiva, pero a la vez bastante
relajada gracias a su manubrio amplio y alto, por los lados del pasajero
la postura también es muy relajada, con muy buena visual al
estar sentado más arriba, pero hace mucha falta una agarradera
que aportaría bastante a la seguridad y también se agradecería
un poco más de acolchado en el asiento.
Volviendo a la ciudad, su radio de giro es bastante limitado, pero
esto lo compensa con una muy buena maniobrabilidad a baja velocidad,
que le permite moverse con mucha facilidad por todas partes, la buena
ubicación de todos sus comandos también ayuda a familiarizarse
pronto con ella y a disfrutarla en medio de la urbe, lo mismo puede
decirse de la caja de cinco marchas, que es muy precisa, aunque después
de rodar bastante a ritmo lento (en una congestión por ejemplo)
se va poniendo más dura de lo normal y se hace complicado encontrar
la neutra. En el apartado frenos a esta altura solo podemos decir
que en ciudad cumplen perfectamente al ser progresivos y eficientes.
En su hábitat
Para obtener una buena información debíamos dejar que
la UM nos presentara todas sus credenciales en las condiciones reales
para las que fue diseñada, en otras palabras teníamos
que llevarla a devorar kilómetros y como dicen por ahí,
desde que se inventaron las excusas
Resulta que
era sábado en la mañana y la novia de quien esto escribe
se encontraba de paseo en Támesis, al sur de Antioquia, inmediatamente
se pensó en probar la UM con destino a este municipio y aprovechar
al máximo su carretera que es como un laboratorio de pruebas,
con montaña, muchísimas curvas y asfalto de todo tipo.
El buen desempeño que ya había mostrado la moto en ciudad
fue crucial también para sortear el tráfico infernal
de camiones en el tramo que de Medellín conduce hacia Santa
Bárbara; de ahí en adelante la vía mejoró
sustancialmente, en cuanto a especificaciones y tráfico, a
la par de nuestra confianza sobre la moto, exigiéndola más
y notando el excelente comportamiento de los frenos en condiciones
extremas; la bondad y rigidez de su chasis de doble viga perimetral;
asimismo la falta de dureza de la suspensión delantera que
produce algunos movimientos extraños al tomar las curvas a
buena velocidad. Se debe tener un poco de cuidado con este detalle
porque esta 250 tiene una vocación bastante deportiva que permite
exigirla bastante y gracias al buen desempeño de su motor es
posible llevarla a muy buen ritmo, de hecho en algún momento
llegamos a ver 98 millas por hora en su tablero, lo que equivale a
158km/h, y esa falencia en el tren delantero podría acarrear
más de un susto. Esta UM demostró que lo suyo son las
carreteras con buen asfalto, donde se puede estirar el motor a fondo
para exprimir todo su potencial y disfrutar de su buena aceleración,
que solo pierde puntos al pasar de tercera a cuarta, cambio en el
que se caen mucho las revoluciones y se pierde parte del empuje, aunque
el motor no desfallece gracias a su torque. Ahora, es imposible saber
a que régimen exacto gira el bicilíndrico por que el
tablero no tiene tacómetro, lo que nos parece un desacierto
completo, puesto que esta información es muy valiosa en una
moto de este estilo.

Observamos
el bicilíndrico en V refrigerado por aire y aceite,
además puede verse el pito cuyo diseño y ubicación
dejan mucho que desear
Al
regreso las condiciones no fueron las mejores, además de la
lluvia que nos acompañó durante casi todo el trayecto
también nos cogió la noche y la UM a nivel de luces
se comporto bien, sin ser la mejor pero muy suficiente para rodar
seguros, por otra parte esto nos sirvió para notar que el stop
se inunda muy fácil, quemando el bombillo rápidamente
y al mismo tiempo nos dimos cuenta que sus llantas originales son
delicadas sobre el asfalto mojado, en piso seco poseen un excelente
agarre, pero con el agua o las líneas de pintura es mejor cuidarse.
Después de rodar largo comprobamos que no es necesario preocuparse
por la comodidad, esta UM te la brindara en un alto porcentaje y es
que el puesto del piloto es amplio, con un asiento blando y benévolo
con el cuerpo y si necesitas cargar paquetes o equipaje podrás
amarrarlos tranquilamente en el asiento trasero utilizando sus seis
anclajes de amarre o llevar una maleta de tanque, además bajo
el asiento del pasajero tiene un pequeño espacio que es de
gran utilidad para guardar algunas cosas de poco volumen.

Apreciamos
el tablero digital, muy compacto y con la
información básica, al que no le caería nada
mal un tacómetro
Para
ser una moto de cuarto de litro su motor posee bastantes adelantos
que lo llevan a ser uno de los mejores en su categoría (bueno,
tampoco es que hayan muchos), es un bicilíndrico en V a 72º
con doble eje de levas y 4 válvulas por cilindro, radiador
de aceite y doble carburador de diafragma en posición horizontal,
UM no declara el torque máximo, pero se nota que tiene una
buena dosis por la forma como sale acelerando desde abajo y como recupera,
además desarrolla según la ficha unos, nada despreciables,
26 caballos a 9.200rpm que resultan muy suficientes para mover bastante
bien la moto y sus ocupantes, con una entrega de potencia destacable
por ser muy progresiva y lineal, sin sobresaltos, baches o empujones.

El
disco delantero de gran tamño le proporciona muy buena
potencia
de frenado y el disco trasero lo complementa muy bien.
Excelente acabado de las barras invertidas
En
el tema de consumo, algo cada vez más importante, podemos decir
que se bebió en promedio durante la prueba un galón
de gasolina extra cada 98km y decimos extra porque su relación
de compresión así lo exige al ser de 10.4 a 1 y en cuanto
a autonomía el tanque le dura 300km en promedio.

Muy
buen diseño de los rines, pero el remate del mofle no nos convenció
La
Verdad
Luego de la etapa del conocimiento mutuo, del paseo, de la rodada,
ahora si llega la hora de la interiorización, de la comunión
entre probador y moto, en pocas palabras ¡la verdadera diversión!
Y manejar esta UM por una buena carretera con un día bien soleado
es una delicia; solo estarán tú, la línea de
asfalto y ella, siempre atenta, siempre a tus órdenes de manera
cortés más no sumisa; el cambio brusco de trazadas es
la especialidad de esta 250, podemos entrar a una seguidilla de curvas
enlazadas con buena velocidad y será un completo placer tumbarla
de un lado a otro disfrutando sus dotes deportivas y sintiéndote
como un piloto, al agazaparte sobre el tanque para una mayor aerodinámica
notaras el sonido emanado por la admisión cuando estas volando
por encima de los 120 o 130Km/h, es como un aullido que se junta con
el delicioso tono ronco que sale del escape, una mezcla bastante excitante
y que invita a seguir exprimiendo el puño derecho hasta el
límite, una sensación muy adictiva, sobretodo para los
que disfrutamos del sonido celestial de un motor rápido en
plena aceleración.

Las
sensaciones de moto grande estarán a la orden del día
siempre que te subas en esta 250, tendrás una generosa dosis
de potencia y suficiente velocidad para que las emociones no se hagan
esperar, una capacidad de frenada que te permitirá sacar lo
mejor de ella con toda seguridad y un nivel de confort suficiente
para disfrutar sin parar hasta que se agote la gasolina. Sin duda
es una muy buena moto para hacer escuela antes de pasar a una cilindrada
mayor, que requiere una corta etapa de adaptación, luego de
la cual podrás saber lo que es la verdadera ¡diversión
al desnudo!. DM