El Gran Premio de Macao cobró una nueva vida

hegarty-macao-01Nuevamente la fatalidad llega al motociclismo y esta vez fue en el Gran Premio de Macao donde le piloto británico, Daniel Hegarty, sufrió un accidente que le costó la vida.

Las carreras callejeras, siempre son un riesgo mayor para los pilotos que en ellas compiten y no nos referimos a las que se hacen de manera ilegal en las calles de diferentes ciudades, estamos hablando de las Road Races, como el TT de la Isla de Man, la North West 200 y en este caso concreto el Gran Premio de Macao.

Justamente ese riesgo que es parte de lo que motiva a algunos a llegar al limite de sus capacidades y justamente este fin de semana, en el circuito callejero de Macao (China), se perdió una vida. El piloto de Honda, Daniel Hegarty perdió el control de su moto durante la carrera y tomó la curva de “los pescadores” a una velocidad superior a la normal, impactando de frente contra las barreras de protección con tal violencia que perdió el casco y una de sus botas.

Lo más triste de esta situación es que todos los pilotos debieron pasar junto al piloto agonizante, antes de que los jueces pararan la carrera para permitir el ingreso a la “pista” de la ambulancia. Algo que sin duda nadie quiere ver y menos cuando la vida de alguien está en juego.

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Con ésta son 16 las vidas que se han perdido en esta peligrosa carrera, donde solo los más arriesgados se atreven a exprimir a fondo las Superbikes.

Luego de la tragedia, Martin Jessop, uno de los pilotos con más autoridad entre los participantes, se atrevió a cuestionar la situación y la seguridad del Macao, pues consideró que hacer dar a los pilotos una vuelta más en lugar de detenerlos para atender a Daniel fue algo increíble y más aún celebrar un podio en una carrera que no llegó ni a cumplir con el 50%.

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Pero al parecer la tragedia no fue motivo suficiente como para cancelar la válida, ni para dejar de celebrar, como se aprecia en la imagen del podio, donde solo los encargados de entregar los premios fueron los únicos sonrientes en Macao.

A tal punto ha llegado el show, que la vida de alguien importa menos que los compromisos comerciales.

Desde estas líneas lamentamos la muerte de esta joven figura del motociclismo británico.